Salían a comprar el pan, hacían asados, jugaban a la quiniela, se paseaban en motos policiales, se mostraban con armas y hay quienes dicen que más de una vez se hicieron pasar por oficiales. Los hermanos Cristian y Fernando Achén recibían un trato VIP en la comisaría de El Manantial. Lo más grave de todo es que, mediante un sumario interno, se descubrió que los Achén -acusados por comercialización y tráfico de estupefacientes- les pagaban a quienes debían custodiarlos para gozar de estos beneficios. Ese sumario, al que tuvo acceso LA GACETA, se terminó el 27 de septiembre, pero hasta el momento no fue remitido a la Justicia, que espera pruebas para procesar a los policías.
Los Achén le pagaban a la Policía para ser presos VIP
Una investigación interna de la fuerza confirmó que los acusados habían arreglado con sus custodios para moverse a sus anchas. La Justicia aún no sabe nada